domingo, 2 de diciembre de 2012

Cookies para Arancha

Hola!

Hace tiempo que tenía pensado publicar esta entrada. En esta ocasión se trata de una receta de cookies. La última vez que las hice fue el pasado mes de agosto, cuando fuimos a pasar un maravilloso fin de semana en una casa rural con unos amigos, y mi ahijadita, la nena más guapa y simpática del planeta! A su mami le encantan estas cookies, así que Arancha, esta entrada va por ti!!
 
Esta receta es muy sencilla y deliciosa, y sus ingredientes son muy fáciles de conseguir. Además, no lleva mucho trabajo y siempre salen bien. Veamos los ingredientes necesarios:

 

- 115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 115 gr. de azúcar
- 2 huevos
- 60 ml. de leche
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 200 gr. de harina
- 1 cucharadita de levadura
- una pizca de sal
- 175 gr. de chips de chocolate o una tableta de chocolate negro machacada en trozos muy pequeños (una onza dividida en al menos 4 partes).

1.- Batir la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que ambos queden integrados en una crema:


2.- Añadir los huevos.....


y batir hasta que queden integrados en la mezcla anterior:


3.- Añadir la harina tamizada junto con la levadura....


la vainilla y la pizca de sal.....

la leche.....


4.- Batir todos los ingredientes hasta formar una crema homogénea y suave, y sin grumos:


5.- A continuación, añadir los chips de chocolate.....


y mezclar a mano con una espátula cuidadosamente y con  movimientos envolventes:



 6.- Sobre un tapiz de horneado de silicona (o sobre papel de hornear), y ayudándonos con una cucharilla, ir poniendo cucharadas de masa de cookies. Poner las porciones de masa separadas unas de otras, porque al llevar levadura, las cookies crecen al ser horneadas y se corre el riesgo de que se peguen unas a otras. Aplanar un poco la masa con la cucharilla.



7.- Hornear las cookies a 180º durante unos 10 o 15 minutos, dependiendo del tamaño de las cookies. El resultado final:


A disfrutarlas!!

lunes, 12 de noviembre de 2012

Sillas tapizadas en casa

Hola!!

En la entrada de hoy, voy a mostrar cómo tapicé las sillas de nuestra casa. Las sillas ya estaban en la casa cuando la compramos, y definitivamente, necesitaban urgentemente una renovación radical:


Los "ingredientes" para la transformación de las sillas, aparte de las sillas obviamente, son los siguientes:

- un tablero cortado del tamaño y forma adecuado a cada silla (en este caso, cuadrado con las esquinas recortadas)
- una esponja gruesa y firme del mismo tamaño y forma del tablero
- tela de guata
- tela para tapizar
- tela para el revés del asiento
- grapadora de tapizar con "munición"
- aguja, hilo y alfileres, y tijeras

En primer lugar, es muy importante que el tablero y la esponja estén perfectamente cortados en tamaño y forma con respecto al asiento, para que encaje en la silla. También hay que tener en cuenta el grosor de la esponja elegida (en este caso 5 cm) a la hora de cortar la guata y la tela de tapizar, es decir, que a la medida del asiento habrá que sumar al menos el grosor de la esponja multiplicado por 2: por ejemplo, si el tablero mide 35 cm de cada lado y la esponja 5 cm, habrá que cortar la tela de 45cm x 45 cm.

1.- Colocar la esponja sobre el tablero, haciendo coincidir las formas de ambas piezas:


2.- Grapar la guata al tablero, empezando por el centro de cada lado del tablero, de manera que envuelva la esponja y quede bien sujeta, sin que pueda moverse. Hay que procurar que quede perfectamente tirante para que luego al final no queden arrugas en la superficie. A la hora se grapar la guata, hay que tirar con mucho cuidado, porque se desgarra fácilmente.


A la hora de hacer las esquinas, doblar la tela con cuidado para que el pliegue quede curioso y sin formas extrañas:


3.- Repetir la misma operación con la tela exterior. La guata suaviza la textura de la esponja, y evita que la tela de tapizado exterior se resbale. Empezamos igual que antes, primero por el centro de los lados:


Por último, hacer los pliegues de las esquinas y sujetarlos al tablero con las grapas:


El asiento visto desde arriba, tal como va a quedar puesto en la silla:


4.- Recortar los sobrantes de tela, con cuidado de dejar un par de centímetros o así desde las grapas:


5.- A continuación, fijar la tela del revés del asiento con los alfileres, creando un pequeño dobladillo (para evitar que se deshilache) y cubriendo las grapas que fijan las telas al tablero:


Y una vez que ya tenemos fijada la tela, comenzamos a coser con aguja e hilo, quitando los alfileres a medida que se avance y ya no hagan falta:


6.- Por último, ya sólo queda encajar el nuevo asiento en la silla! En este caso, no hace falta ni encolar ni atornillar el asiento en la silla, va simplemente encajado; si no fuera así, simplemente quedaría fijar el asiento a la silla de la forma que sea necesaria. He aquí la silla terminada:


Es un proceso relativamente sencillo, a repetir tantas veces como sillas necesiten un cambio radical. Además, en las tiendas de bricolaje, si se llevan las medidas, o en su defecto una plantilla, suelen cortar los tableros, o al menos suelen tener a disposición de los clientes herramientas para cortarlos allí (yo compré mis tableros en Leroy Merlin y me los cortaron allí sin ningún problema, menos las esquinitas, que las corté yo en casa). La esponja se corta muy fácilmente con un cutter.

Qué os parece el cambio?



miércoles, 24 de octubre de 2012

Fettuccine all'Alfredo

Hola!

La entrada de hoy es una sencillísima y deliciosa receta de pasta, que además es una de mis favoritas: fettuccine all'Alfredo. Cuenta la historia que esta receta fue inventada por su creador, Alfredo di Lelio, un cocinero italiano, para su mujer, quecuando se quedó embarazada de su primer hijo, tuvo serios problemas de intolerancia a la comida, y parece ser que esta receta le encantó.

Los ingredientes para esta receta son muy sencillos:

 
 
- 45 gr de mantequilla
- 250 ml de nata líquida
- una pizca de nuez moscada
- sal y pimienta negra en grano para moler
- 60 gr de queso fresco rallado parmigiano-reggiano
- 500 gr de pasta
 
1.- Poner a fuego vivo 4 litros de agua en una cacerola grande y profunda, con una pizquita de sal.
 

2.- Aparte, poner la mantequilla y la nata en una cazuela a fuego medio - alto y cocer, removiendo de vez en cuando, hasta que la nata haya mermado casi a la mitad.


Añadir la pizca de nuez moscada, sal y una cantidad generosa de pimienta. Retirar del fuego y reservar.

3.- Cuando el agua para la pasta esté hirviendo, y la salsa retirada del fuego, añadir una cucharada de sal al agua hirviendo y echar la pasta toda de una vez; remover bien.

 

Cuando la pasta esté al dente, escurrir y añadirla a la salsa.

4.- Añadir el queso rallado, remover hasta que la pasta esté completamente cubierta por la salsa, rectificar el punto de sal y pimienta, y servir.


Este es el resultado final! Personalmente, a mi me gusta espolvorear un poco más de queso por encima, pero bueno, eso ya va en gustos! Se puede reservar un poco del queso a utilizar (como una cucharada o así) para poder añadirlo al final en el momento de servir.

En esta ocasión, la pasta que he utilizado es fresca pero comprada. Si alguien se anima, se puede hacer con pasta fresca casera, que queda igual de bien, o incluso mejor. Aquí podéis ver cómo hacer pasta fresca en casa de manera fácil y rápida.

Es una receta muy contundente, y no apta para comer todos los días, debido a la cantidad de nata y mantequilla, pero por la simplicidad de la receta y los ingredientes tan comunes presentes en todas las despensas, resulta ideal para cuando se tienen invitados en casa.

Espero que os haya gustado! Contadme vuestras impresiones cuando la probéis ; )




miércoles, 3 de octubre de 2012

Reloj de miyuki

Hola!

Después de una larga ausencia debido a las vacaciones y a la rentrée en el trabajo y la rutina diaria, voy a dedicar la entrada de hoy al reloj de miyuki que hice para el bautizo de mi ahijada el pasado fin de semana. Otra de las razones por las que he tardado en publicar una nueva entrada, se debe a que, puesto que los abalorios de cristal se fotografían tan mal (se desenfoca la cámara y se vuelve loca con el brillo), y los que he utilizado en la entrada de hoy son especialmente pequeños, he dibujado a mano unos gráficos explicativos para que se entienda mejor. Ya me diréis si realmente sirvieron de algo.....

 
 

Este reloj está tejido con la técnica de peyote plano, en su versión con cuentas pares (en mi opinión es más sencilla que la versión con cuentas impares, ya que es todo el rato lo mismo y no hay que andar haciendo cambios con la dirección de hilo). Como siempre, la presentación de los "ingredientes" a utilizar para hacer este reloj:



De izquierda a derecha:

aguja para miyuki
cierre magnético
miyuki en color cristal y en color negro
esfera de reloj
hilo para miyuki
loctite (no sale en la foto)

1.- Teniendo en cuenta el ancho de la barrita de enganche del reloj, y con la aguja para miyuki, se enfilan los miyuki necesarios, en este caso 14. Para el diseño, he optado por algo tan simple como un par de franjas en color cristal sobre fondo negro para que haga juego con la esfera.

 
 
El orden de enfilado son 2 miyuki de color negro, 2 miyuki de color cristal, 6 miyuki de color negro, 2 miyuki de color cristal y 2 miyuki de color negro:
 


Los miyuki negros están representados en color morado, y los de color cristal en color naranja.

2.- Teniendo en cuenta el dibujo anterior, enfilar un miyuki negro (el número 15) y pasar el hilo por el número 13; después enfilar un miyuki cristal (16) y pasar el hilo por el 11, enfilar un miyuki negro (17) y pasar el hilo por el 9, enfilar un miyuki negro (18) y pasar el hilo por el 7, enfilar un miyuki negro (19) y pasar el hilo por el 5, enfilar un miyuki cristal (20) y pasar el hilo por el 3, enfilar un miyuki negro (21) y pasar el hilo por el 1, tal como muestra el siguiente dibujo:


Y el resultado después de tejer estas dos primera filas es este:
 
 
 

 3.- Para tejer la tercera fila, enfilar un miyuki negro (22) y pasar el hilo por el 21, enfilar un miyuki cristal (23) y pasar el hilo por el 20, enfilar un miyuki negro (24) y pasar el hilo por el 19, enfilar un miyuki negro (25) y pasar el hilo por el 18, enfilar un miyuki negro (26) y pasar el hilo por el 17, enfilar un miyuki cristal (27) y pasar el hilo por el 16, enfilar un miyuki negro (28) y pasar el hilo por el 15, tal como se muestra en el dibujo:
 
 
4.- Es importante no andar girando el trabajo cada vez que se llega al final de cada fila para no liarse. Una vez que ya tenemos las tres primeras filas, ir tejiendo las restantes hasta llegar a la medida adecuada, de la forma que ya se ha visto en los pasos anteriores: las filas pares que van de izquierda a derecha según lo explicado en el paso 2, y las filas pares que van de derecha a izquierda según lo explicado en el paso 3.
 
5.- Una vez que ya tenemos ambas correas de la longitud deseada y necesaria (hay que tener en cuenta el tamaño del cierre), se procede a rodear la barrita lateral de la esfera:
 
 
 Para ello no hay más que ir uniendo ambas partes rellenando los huequitos añadiendo nuevos miyuki. Como en este caso, en esta parte van todos de color negro, en el dibujo a continuación se puede distinguir la parte de la lengüeta de la de la correa:


Los miyuki negros añadidos para cubrir los huecos están representados en color rosa, y para añadirlos se usan las mismas técnicas explicadas en los pasos 2 y 3, dependiendo de la dirección en la que tenga que ir el hilo. En la siguiente foto, ya están ambas correas acopladas a la esfera del reloj:


6.- En el caso de que el cierre sea más estrecho que la correa, será necesario hacer una pequeña lengüeta menguando las filas, hasta lograr el tamaño adecuado:


Para menguar las filas, basta con no llegar hasta el final, llegando hasta la penúltima en cada vuelta, y por lo demás, la lengüeta se sigue tejiendo con las mismas técnicas ya explicadas. De esta forma, la lengüeta va estrechándose poco a poco, adquiriendo forma de punta. Una vez que ya se ha alcanzado el ancho del cierre y ya no es necesario seguir menguando, tejer 3 o 4 filas de peyote: el número de filas necesarias variará en función de lo profundo que sea el hueco del cierre elegido.

7.- Para finalizar, llega el "momento loctite": echar unas gotas de loctite en el hueco del cierre y encajar de forma decidida y segura la lengüeta. Dejar secar, y rematar y cortar todos los hilitos sobrantes.

En el caso de que nos hayamos quedado cortos a la hora de cortar la hebra de hilo (no es plan de trabajar con hebras muy largar, porque este hilo se enreda y retuerce muy fácilmente), hacer el empalme tejiendo con el hilo nuevo sobre las dos últimas filas tejidas con el hilo que se ha quedado corto. Si es posible, una vez terminado todo el trabajo, intentar rematar las hebras pasando el hilo por los miyuki hasta que ya no sea posible, y entonces cortar los sobrantes.

Espero que se haya entendido más o menos la explicación, porque realmente es muy fácil de hacer aunque sea un poco lioso de explicar. Se trata de hacer todo el rato lo mismo, por lo que es un trabajo fácil y repetitivo, al que no cuesta demasiado pillarle el truco. Después, con la imaginación de cada uno, se pueden crear numerosos diseños, alternando formas y colores.

martes, 4 de septiembre de 2012

Entre manualidades y recetas.... también hay cosmética: descubrimientos del 2012

Hola!

Todo el que me conoce, sabe que aparte de las manualidades y la cocina, también me gusta la cosmética y el maquillaje. Es por eso que la entrada de hoy la voy a dedicar a esos pequeños descubrimientos cosméticos que he hecho a lo largo de este año. A continuación, 5 productos que me han sorprendido para bien:


Mis descubrimientos este año han sido una pomada para picaduras de mosquitos, una crema hidratante, una leche corporal, la famosa bruma de almohada de l'occitane y una base de tratamiento para las uñas.

El primero es Fenistil Gel:


Técnicamente no es un cosmético, pero bueno, igualmente ha sido todo un descubrimiento. Es una pomada en formato gel, transparente y fresquita, cuya función principal es aliviar el picor producido por picaduras de insectos y plantas. Se presenta en un tubo de 30 gramos, y se compra en farmacias sin necesidad de receta médica.

Lo descubrí en las pasadas vacaciones, que nos fuimos de camping en junio, y ya se sabe que al aire libre y cerca de marismas, hay mosquitos a porrón. Así que lo compramos a modo de prevención. Actúa muy rápidamente en la piel, se absorve enseguida por lo que no mancha la ropa, y el alivio es prácticamente instantáneo. Pasadas las horas se puede ver cómo el picotazo desaparece casi por completo.

Según el prospecto, está indicado para picaduras de insectos, plantas y animales marinos, así como para reacciones producidas por jabones, colonias, pinturas y colorantes, algunos tejidos, metales (de bisutería por ejemplo), e incluso quemaduras superficiales

Se aconseja evitar la exposición al sol de la zona tratada, y como muchos otros medicamentos y pomadas, no está aconsejado para mujeres embarazadas. Ante la duda, siempre consultar con el médico o el farmacéutico. Desde luego, ya está para siempre presente en mi botiquín y viaja siempre conmigo!

Mi segundo descubrimiento es la crema hidratante Hydreane Ligera de La Roche-Posay:

 

Últimamente estoy utilizando otros productos de la marca, como son una crema de manos y una leche corporal. Hace poco descubrí esta crema por casualidad porque me iba de viaje de fin de semana y olvidé coger la que suelo utilizar normalmente. Así que mientras esperaba a que saliera mi marido de trabajar, entré en la parafarmacia de Alcampo y busqué alguna cremita que pudiera hacerme el apaño. Elegí ésta por precio, tamaño y porque como he mencionado antes, ya conocía la marca.

Esta crema es para pieles mixtas, y es una crema muy ligerita que se absorve muy bien y deja una sensación muy buena en la piel. No queda muy brillosa, por lo que es ideal para utilizar antes del maquillaje. Es una cremita blanca, de olor suave y muy agradable, y viene en un envase de 40 ml. Cuando se me acabe las que tenga abiertas, muy probablemente volveré a comprarla.

El tercer descubrimiento es la leche hidratante de almendras dulces de La Casa de los Aromas:


Es una loción hidratante corporal de almendras dulces. La descubrí por casualidad durante la estancia en el hospital de mi madre. La compré sobre todo pensando en ella, y en lo que se suele resecar la piel por el ambiente tan cargado que suele haber en los hospitales.

Hidrata muy bien, y con muy poquito es suficiente para todo el cuerpo. La sensación de hidratación dura bastante, y el olor es muy bueno. Sirve también para hacer masajes, porque tarda un poquito en absorverse, por lo que facilita el trabajo. Viene en un bote transparente de 300 ml. La había también de Rosa Mosqueta, pero me atrajo más el olor de ésta. La pega es que no tengo ni idea de dónde más venden esta marca, aparte de la tienda del hospital! jejeje De momento queda muchísimo producto, y tengo también la de La Roche-Posay para ir alternando mientras lo averiguo.......

Mi cuarto descubrimiento es la archiconocidísima bruma de almohada de L'Occitane:


Famosísima y conocidísima en toda la blogosfera y foros de internet, casi no necesita presentación. Se trata de una mezcla de aceites esenciales relajantes, que contiene fundamentalmente aceites esenciales de lavanda, árbol de te y geranio. Según se indica en el bote, sirve para calmar nervios y tensiones, y su fragancia ayuda a eliminar el stress y la ansiedad, y propicia un sueño tranquilo y reparador. Con un par de pulverizaciones sobre la almohada es más que suficiente, puesto que es casi como cloroformo! jejejeje

Viene en un frasco de 100 ml, y aunque su precio es algo elevado (creo recordar que costaba algo más de 15 euros), cunde muchísimo porque apenas hace falta un par de pulverizaciones. El olor a lavanda está muy presente, y no deja ninguna mancha ni en la almohada ni en las sábanas.

Y por último, el quinto descubrimiento, la base tratante de Sally Hansen:


Se llama Miracle Cure, y es de la marca Sally Hansen, de venta en Sephora. Nos la recomendó a mi madre y a mi una dependienta de Sephora, después de comentarle el problema de uñas quebradizas que se abren en capas que ambas compartimos. Es una base transparente y brillante que protege las uñas y las endurecen. Se usa preferentemente día sí y día no, y puede utilizarse solo o debajo del esmalte, como cualquier otra base.

Llevo ya varios meses utilizándolo, y en todo este tiempo apenas he tenido problemas de roturas en las uñas ni se me han vuelto a abrir en capas. En mi opinión, a mi me funciona bastante mejor que el también conocidísimo Científico de Mavala, que también es un buen producto (mate en este caso) aunque no tan efectivo como el de Sally Hansen. No recuerdo el precio exacto, pero se puede encontrar en Sephora (aunque en Donosti suele estar casi siempre agotado, por algo será....), y cuando se me termine, repito fijo.

Bueno, pues hasta aquí la entrada de hoy. Una entrada de temática totalmente diferente, pero espero que haya resultado interesante, y que pueda ser de ayuda para alguien!!